
Mezcal para el desmán.
En un mundo lleno de botellas que quieren parecer importantes, esta solo quiere una cosa: que la noche se ponga interesante.
Lo que somos, sin rodeos.
Tiene carácter, pero no es elitista. Porque el mezcal, como la gente que vale la pena, no se define por lo elegante que se ve, sino por lo que provoca.
Probar la familia- Sarcástica Dice lo que todos piensan en la mesa
- Irreverente Respeta el oficio, no la solemnidad
- Inolvidable Aunque la noche no lo sea del todo
- Divertida Porque para serios ya hay muchos
- Gama alta Detallista hasta en la etiqueta
La fórmula del Desmán.
El ícono nació de sumar tres cosas que no deberían ir juntas y, aun así, funcionan.
Pequeño, travieso, imposible de ignorar. Llega sin invitación y se queda hasta el final.
La cara de quien ya dijo “la última” tres veces. Honesta, relajada y feliz.
Gorra, actitud de barrio y botella de gama alta. Contraste, no disfraz.

El resultado: un personaje que se sirve solo, brinda sin medida y nunca se toma demasiado en serio.

Hecho con oficio, firmado a mano.
Cada etiqueta lleva la firma de Gregorio, nuestro maestro mezcalero en Oaxaca. Él decide cuándo el agave está listo, cuánto tiempo se cuece y cuándo un lote merece salir con nuestro nombre.
Espadín y tobalá se trabajan de forma artesanal. El tepextate, por terco y por exigente, se destila de forma ancestral en ollas de barro.
¿Evento, bar o restaurante?
Surtimos barras, bodas, eventos corporativos y cartas de restaurante. Precios por volumen, botellas personalizadas y catas guiadas.

